HISTORIA

      Ibi no se constituye como una villa hasta el siglo XVII, fruto de un largo proceso histórico iniciado en la Edad Media con la conquista y repoblación cristiana. Pero antes de todo eso, el territorio fue ocupado por otras culturas y ya se le conocía como territorio independiente en el siglo IV.


Edad Antigua

Época ibérica

    En los siglos VI-III a. C., el punto geográfico que hoy conocemos por Ibi se hallaba en el territorio de la Contestania, que se sitúa al sur del río Júcar. Limitaba al norte con los edetanos y al sur con los bastetanos.

    Los estudios realizados en la Foia de Castalla definen la misma como espacio de transición entre los distintos territorios contestanos de la comarca de la Hoya de Alcoy, el Campo de Alicante y el Vinalopó al no situarse en la zona un gran poblado amurallado del que puedan depender el resto de yacimientos aledaños y al poseer menor cantidad que el resto de la Hoya de Alcoy y las otras comarcas citadas.

    En Ibi, de época ibérica plena son los yacimientos de la Cova de la Moneda y Fernoveta. De época ibérica tardía parecen las cerámicas encontradas en L´Horta de Pont Sur y Camino Viejo de Onil.


      La Cova de la Moneda es uno de los yacimientos de más renombre de la Foia de Castalla. Sin embargo, todos los materiales arqueológicos proceden de actuaciones incontroladas. Tiene las características comunes de otras cuevas-santuario de esta época: posición elevada con un amplio dominio visual, situación junto a un camino de montaña que comunica dos vertientes de una sierra y aparición de materiales de uso ritual.

       La Masía de Fernoveta está entre el cerro de San Miguel y el Alt de Santa María, en lo alto de un collado. Era una explotación rural del entorno inmediato, tenía próximos terrenos de uso agrícola, recursos hídricos y un lugar de enterramiento. Aquí se han encontrado vasos de almacenaje, tinajas y tinajillas de labios moldurados, platos o páteras con decoración de círculos y círculos concéntricos, material informe de decoración geométrica, cerámica de cocina representada por fragmentos de ollas de borde saliente engrosado. Asimismo, se han hallado dos fragmentos de cerámica ática de barniz negro (lógicamente de importación). Esto unido a varios fragmentos de pasta vítrea hacen pensar en una necrópolis ibérica en la zona.

      El yacimiento del Camino Viejo de Onil se sitúa dentro del núcleo urbano de Ibi, al pie de San Miguel, en la vertiente sur, en el eje tradicional de comunicación entre Ibi y Onil. Los restos son escasos y muchos han desaparecido a raíz de las intervenciones urbanísticas a partir de 1980.

      L´Horta del Pont Sur se sitúa en un área abancalada entre las bocas del Barranc dels Molins y de les Raboses. Es un lugar pródigo en tierras fértiles y agua, lo cual propicia el asentamiento humano. Restos materiales: tinajas y tinajillas, labios moldurados con decoración a bandas anchas horizontales en rojo vinoso y varias asas geminadas, dos fragmentos de ánfora ibérica, páteras o platos de bordes exvasados en ala recta, también de bordes vueltos al interior. La decoración es geométrica. La cerámica de cocina se halla representada por ollas de saliente engrosado.

      El yacimiento Camino de la Ermita de San Miguel se encuentra al pie del cerro de la construcción homónima, en su vertiente oriental. Fue descubierto en 2004, con motivo de las obras para la realización de la rotonda emplazada en la unidad de ejecución R-2. La actuación arqueológica fue realizada entre el 19 de enero y el 16 de febrero de 2005 bajo la dirección técnica de J. Lajara Martínez. Los materiales encontrados fueron depositados en el Museo Arqueológico Municipal Camil Visedo Moltó de Alcoy. El material arqueológico hallado no es abundante, y además está bastante fragmentado, sin embargo, es interesante, teniendo en cuenta que es uno de los pocos yacimientos de época iberorromana excavados en las comarcas centrales de la provincia de Alicante. Hallazgos: vasos de transporte y almacenaje (ánforas ibéricas, de bocas planas con el labio poco destacado, tinajas y tinajillas de bordes exvasados y labios moldurados, platos de paredes curvas y bordes vueltos al interior). La cerámica de cocina representada a través de la olla B. 1. 1 de Bonet-Mata. El color de los elementos decorados es de nuevo de tono vinoso y los motivos representados son de tipo geométrico. No se aprecian decoraciones de tipo vegetal ni figurada. Es difícil concretar la cronología dado lo recurrente del estilo geométrico. Pese a todo se puede comparar el material encontrado con el repertorio decorativo que viene dándose en los yacimientos de los ss. III-I a.C. en las comarcas de centrales de la Provincia de Alicante.

Época romana

      Recientemente se ha descubierto un pequeño asentamiento romano dedicado a la explotación agrícola y ganadera, datado entre los siglos I a.C. y I d. C.

Edad Media

      En los tiempos de la Reconquista, sería una o varias pequeñas alquerías. Merced a los pactos contraídos con el rey Jaime I de Aragón, Zayd Abu Zayd, antiguo rey almohade de Valencia y aliado del monarca aragonés, toma posesión de este territorio, el cual es cedido a su yerno Eiximén Pérez d'Arenós. Por medio de un canje pasarían a poder del rey. Durante el siglo XIVperteneció a los señores feudales de Cocentaina, Planes y otros, incluso a los mismos monarcas nuevamente, siendo el último de sus propietarios Mosén Francisco Pertussa, quien lo vendió a la vecina localidad de Jijona.

Edad Moderna

      En el año 1578 es declarada Universidad por Felipe II y, unos años más tarde, en 1629, obtiene la emancipación definitiva al concedérsele la condición de Villa Real.

      En el transcurso de la Guerra de Sucesión, los pueblos de la Foia de Castalla, manifestaron su fidelidad al futuro Rey Felipe V, lo que le valió a Ibi los títulos de Noble, Fiel y Leal. Además se le da el privilegio para que pueda añadir al escudo alguna señal de fidelidad; se colocó el perro.

Edad Contemporánea

      Hasta el siglo XIX la principal fuente de ingresos había sido la agricultura de secano, a la que se unió la industria artesanal como la heladería y el comercio de la nieve. Fue durante esta época cuando se construyeron la mayor parte de los pozos de nieve, que hoy día perduran en las sierras aledañas a la localidad. Se trata de depósitos circulares construidos en la ladera de una montaña, sobre la cual se construía un muro de mampostería y el cual poseía una cubierta denominadas de falsa cúpula mediante hileras de piedras. Las puertas de estas construcciones solían ser de piedra de sillería, y tenían una barra de hierro o madera para colgar la carrucha. De esta última actividad derivaría la industria heladera que tuvo un rápido crecimiento, por toda la geografía nacional y gran parte del extranjero, a partir de finales del siglo XIX.


    A partir de los años 40 y 50 Ibi comenzó a experimentar un gran crecimiento económico gracias a la expansión y auge del sector juguetero. Grandes fábricas como Payá o Rico contaban con plantillas de centenares de trabajadores que aceleraron el crecimiento de la localidad. Durante estas décadas el sector juguetero de Ibi, y de la Foia de Castalla, gozaron de una gran actividad y el número de empresas jugueteras se multiplicó. Sin embargo, a partir de 1975 el sector comenzó a verse afectado por la apertura de España al exterior y la fuerte competitividad de otros mercados. De este modo, Juguetes Payá y Juguetes Rico cerraron sus puertas en el año 1984.

       Tras este período de crisis, Ibi comenzó a abrirse hacia otros sectores, como la siderurgia, el tratamiento de plásticos y metales, envasado e industria auxiliar, entre otros. Gracias a esta diversificación, Ibi ha mantenido un crecimiento constante en su industria y actualmente posee el tercer polígono industrial más extenso de la provincia de Alicante, sólo superado por los polígonos de Alicante y de Elche.


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